Sin duda, uno de los procesos más desafiantes para una familia, es la separación de los mapadres.

¿Se desarma la familia? ¿Para convertirnos en qué?

En el proceso de llevar crianzas respetuosas, siento que es importante incluir el concepto de separaciones respetuosas, separaciones conscientes, separaciones, aunque suene paradójico, desde el amor, el cuidado de los vínculos y de la nueva familia.

Cuando los mapadres deciden separarse, no solo lo hacen físicamente, sino también emocionalmente, por cierto. Rompiendo así, de alguna manera el vínculo que sostenía a la familia que vivía en el mismo hogar.

Pero ¿Qué hay de nuestras niñas, niños, niñes y adolescentes? ¿Qué les sucede a ellos? ¿Cómo dejamos las prácticas adultocentristas a un lado para conectar con sus necesidades, miedos, apegos y todo lo nuevo que viene para una nueva forma de relacionarnos como familia?

Cómo menciona Andrea Cardemil en su libro “Separarse con niños pequeños” Es importante que les ayudemos a procesar la separación y es un factor protector que entiendan por qué sus mapadres ya no están juntos como pareja, pero que sí continúan siendo familia. De esta manera sentirán cierto control de lo que sucede y contribuirá a cuidarlos de la culpa.

Es importante explicarlo en palabras sencillas, simples, dejando a un lado odiosidades que solo contribuyen en aumentar el estrés de la situación, darles espacio para que pregunten, que recuerden, que sientan tristeza, pena. Darle espacio a las emociones que puedan surgir, acompañarles en ellas.

Otro aspecto, que menciona Cardemil en su libro, es que además de ayudarles a procesar la separación es “importante ayudarles a visualizar un mejor futuro” refiriendo a que la tristeza no durará para siempre y que pueden ser felices aunque sus mapadres no sean pareja.

En estas líneas, me gustaría traer más preguntas que certezas y sin duda acercarme así a una mirada respetuosa, delicada y amorosa de este proceso, sobretodo para de esta manera contemplar, acompañar, acoger y estar presentes con nuestras niñas, niños, niñes y adolescentes, en un proceso intrínsecamente complejo para sus vidas.

Además, de invitarte, si estás en este proceso, a tenerte mucha paz-ciencia y amor. A buscar ayuda, información que contribuya a llevar, como mencioné anteriormente, un proceso respetuoso, consciente y desde el amor.

 

Marisa Salinas Binelli
Madre de dos
@marisalinasb
@criando_juntxs

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